No sé por qué me fatigo,
pues con razón me vencí,
no siendo nadie conmigo
y vos y yo contra mí.
Vos por m′aver desamado,
yo por haveros querido,
con vuestra fuerza y mi grado
avemos a mí vencido;
pues yo fuy mi enemigo
en darme como me di,
¿qién osará ser amigo
del enemigo de sí?
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